Retoma el poder sobre tu vida
Hay temas que me tocan la moral y este es uno de ellos…
Te pongo en antecedentes, el aprendizaje más gordo y que más ha impactado en mi vida es el de asumir la responsabilidad que tengo con lo que me sucede.
Así como para algunos parece una obviedad… para mí no lo era. Y sé que para muchas personas tampoco.
¿Entonces? Pues mira, yo vivía bajo circunstancia, es decir, pensaba que la vida me iba llevando y que lo que me pasaba eran olas que me llevaban para un sitio, me volvían a arrastrar sin que yo tuviera el mínimo control.
¿Absurdo no? Porque «la vida» no me trajo a España hace 18 años, yo tomé la decisión.
«La vida» no me puso a mi pareja… lo conocí si, pero ha sido decisión de cada uno de seguir juntos. Yo no planee conocerlo, pero elegí quedarme.
Mis hijos no sucedieron por generación espontánea, fueron planeados y …. bueno, eso… concebidos y traídos al mundo.
Yo iba decidiendo y si, pasaban cosas que yo no planeaba pero tomaba decisiones al respecto. Elegía qué hacer, cómo tomármelo, la actitud, todo. Nadie nunca me ha puesto una pistola para que yo tomara una decisión.
¿Y por qué me toca la moral? porque tengo la sensación de que el discurso que se usa quita poder.
Es como «venga, tú no puedes hacer nada mas que firmar por aquí o darme un like y ya, porque como no va contigo, es el sistema, pues vamos a cambiarlo. Y así te damos voz, que tú no la tienes». Como si fueras un ente externo al sistema y que tus decisiones vitales no tuvieran nada que ver con él.
No me malentiendas, creo que es necesario y maravilloso que existan movilización social para exigir derechos para la conciliación de todos, mejores modelos de trabajo, nuevos modelos de productividad.
Para que haya un cambio macro, hay que alzar la voz, desde luego. Pero, ¿qué hay del modelo micro?, ¿qué está pasando en tu casa?
¿No te has preguntado que tus decisiones micro impactan en el sistema y tal vez ayuden a perpetuarlo? ¿Es posible cambiar el mundo si no cambiamos nuestra casa, eso que tenemos más a mano?
He leído posts y comentarios en los que los balones van fuera… que si mi marido, que si mi empresa, que si el gobierno. Pero, ¿y tú? (me pregunto yo), ¿tú qué estás haciendo para cambiar tu situación?
El otro día me decía una amiga, es que hay que dar voz a los que no tienen. ¿O es que igual si que tienen, pero no la usan porque no saben cómo?
Entonces, tal vez no se trata de darles voz, sino de unir las voces comunes para que se oiga más alto y también enseñar a levantarla a las que no saben que pueden.
Entonces, ¿qué parte del discurso me falta? Pues aquel en el que no te tratan como una víctima, te ayudan a soltar el papel y a darte cuenta de todas las opciones que tienes de acción en tu propio entorno.
Como te he contado… yo estuve ahí, gritando también mi desgracia. Hasta que me di cuenta que para empezar no era una desgracia y que si lo fuera yo misma me había llevado. Y entonces empecé a plantearme qué si yo me había traído donde estaba… yo podría llevarme a otro lugar.
Y de eso hablamos hoy…