Uno de los principales impedimentos de muchas mujeres a la hora de empezar a emprender es que a pesar de tener claridad sobre qué quieren hacer y cómo empezar, es que no son INTEGRAS.
Y no me refiero a que roben o hagan cosas malas. Realmente me refiero a que no constantes en nada de lo que se proponen y difícilmente alcanzan los objetivos que se plantean.
NO SON INTEGRAS PORQUE SE MIENTEN A ELLAS MISMAS constantemente.
Y encima, culpan a la «Fuerza de Voluntad» de no permitírselo. Como si fuera un ente ajeno a ellas que no les deja hacer. Y así… van por la vida intentando una y otra vez cosas, objetivos, pero haciendo exactamente lo mismo.
¿No decía Einstein que LOCURA es hacer lo mismo una y otra vez esperando resultados distintos? Pues ahí lo tienes.
Y ¿por qué la INTEGRIDAD con una misma es importante en el emprendimiento?
Porque en tu día a día de ser tu propia jefa te vas a encontrar con decisiones… decisiones importantes, otras menos… pero todas con impacto en tu negocio.
Desde la fecha que estableces para lanzar un determinado producto o un programa, hasta decidir ponerte a ver Netflix en vez de empezar a escribir el contenido de tu blog. Decisiones grandes, pequeñas pero todas con repercusiones en tu emprendimiento y en tu propio crecimiento personal.
Es muy importante el grado de accountability que vas a tener sobre ti misma. Nadie te pide, nadie te exige resultados más que tú misma. Así que cuando te fallas y no te cumples: no estás siendo íntegra contigo misma
Pero claro… ¿cómo vas a hacerlo si crees que es culpa de una señora que se llama Fuerza de voluntad que no se digna a visitarte?
Hoy te cuento como olvidarte de la fuerza de voluntad y que aprendas a MOTIVARTE para que te conviertas en esa persona ÍNTEGRA que tu futuro emprendimiento necesita. Y si aún no lo has creado… pues para que te conviertas en una persona REINVENTABLE antes de emprender. Igual, aplicar estas técnicas que te he dividido en pasitos, pueda ayudarte a LANZARTE al mundo emprendedor antes de lo que tú creías.
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