¿Disfrutas la vida?
En México es el día de las madres… y la verdad es que hoy iba a publicar un post hablando del futuro, de tener una visión, de planificar… pero me han enviado un video (si lo quieres ver, ve a mis stories en Instagram). Sin mucho spoiler refleja lo rápido que pasa la vida de madre… un día estás llevándolo al cole y luego se está casando.
Así que he fluido con lo que me apetecía contarte, mi calendario editorial ha sufrido un cambio y he decidido hablar de DISFRUTAR DEL MOMENTO… o sea del presente… fluyendo…
La vida pasa muy rápido
¿No tienes la sensación de que a veces la vida va tan rápido que se pasa todo volando y no DISFRUTAS realmente? Con DISFRUTAR me refiero a vivir el momento de verdad, de guardar esos momentos de felicidad. A mí a veces, me cuesta disfrutar del momento.
Antes de tener hijos me resultaba más fácil hacerlo, ahora me cuesta enganchar el punto de disfrute, pero cuando lo consigo, lo vivo mucho más intensamente que antes.
Igual te suena ñoño y de coach grandilocuente (tal vez un poco y te prometo que no es mi intención), pero cuando estoy con mis hijos en un momento de disfrute pleno, es como un momento trascendental, como… “esto lo vamos a recordar y atesorar para siempre”: hago una foto mental a la que vuelvo… ahora retomo esto.
Peroooo si ya lo sé, ¿por qué me cuesta engancharlo?
Porque quiero vivir de prisa
Tengo 3 bendiciones, de 8, 5 y 4 años… son 3, son pequeños, son gritones y no paran. Y la pequeña me vuelve loca, es tan tremenda que haría temblar hasta al mismísimo Predator.
Pero también las bendiciones son graciosos, imaginativos, divertidos y… son mis hijos. Y si los amo… ¿por qué estoy deseando que crezcan? ¿por qué deseo que todo pase volando?
Por impaciente… porque de mayores van a ser más tranquilos, porque necesito paz…
Vivo muy rápido, intentando crear una nueva vida y me doy cuenta de que a veces, vivo sin parar a pensar lo importantes que son los momentos que paso con mis niños. Sin ver lo importante que es reírme con ellos e intentar ver la vida desde su tamañito. Vivo impaciente porque pasen las horas: «… la cena, venga que se hace tarde, rezar, cuento, niños a la cama y buenas noches”.
Los veo en la cama dormidos y me empiezo a dar cuenta de que muchas veces desperdicio mi tiempo con ellos. ¿Cómo quiero recordar estos momentos?, ¿cómo quiero que ellos los recuerden?… Además, ¿no hice todos estos cambios también para empezar a disfrutar más de mi familia?
Y no, no me siento mala madre…
Pero me me niego a pensar que cuando tengan 15 años darme cuenta de que no los disfruté, que no les di suficientes abrazos o que no vi los suficientes “shows” de saltos que me hacen ver en la piscina. Me pasó con la tercera bendición (si, la dictator)….
Nació cuando el segundo tenía 16 meses y yo estaba inmersa en un proyecto que me absorbía, no desconecté durante la baja. Me sentía desbordada y abrumada.
Hoy tengo la sensación de que no la disfruté, no la viví tan paso a pasito como viví a los otros dos. Estaba deseando que fuera un poco mayor para ver si todo era más fácil. Y hoy me pesa haberlo vivido así, ¿cómo es que no he aprendido?.
¿Entonces?… si ya lo viví, ¿para qué no disfruto? Pues, está claro que lo que busco hacer es satisfacer inmediatamente mi necesidad de descanso, mi disfrute individual y momentáneo a sabiendas de que lo que vivo con ellos tiene mucha mayor trascendencia….
¡Ya es jueves!
“¡Cuando menos te das cuenta, ya es jueves!” es una frase que mi madre siempre me dice. Y se refiere a que el tiempo se siente más rápido conforme te haces mayor… Bueno y también existe una teoría de la conspiración en la que te aseguran que efectivamente el tiempo pasa volando porque la tierra gira más rápido, lo dudo pero bueno. Será lo que sea, pero la sensación para mí es muy real.
Así se me pasan las semanas, meses y años. Es más, soy consciente de que hay días que no se ni que hice. Y ¿sabes qué? Me da rabia no haberlo sentido.
¿Para qué me sirve meterles prisa? Sonreír y preguntarles por su día o contarles algo del mío. Permitámonos un poco de relax todos, ¿no?. ¿Qué pasa por retrasar todo 5 minutos?… ¿o 10?
Vamos a la acción:
Te voy a contar lo que me propongo cumplir hoy, por si lo quieres aplicar:
- Respirar y contar hasta 20: Cada vez que esté con ellos y quiera meter prisa para pasar a la siguiente etapa (baño, cena, dientes etc), voy a contar hasta 20 (hasta 10 ya lo intenté y necesito más tiempo), respirar y darme cuenta de que ESOS MOMENTOS SON DE ORO….
- Fotos mentales: retomo lo que te conté al principio. Ya hago estas fotos, las guardo y atesoro en mi cabeza, ahora lo que quiero es fijarlas. Para esto voy a recurrir a la PNL… que para eso la estudio. Si quieres saber más detalle, lo estaré compartiendo en futuros posts, pero de todas formas, siéntete libre de contactar conmigo en contacto@roxana-marroquin.com
¿Tú cómo lo vives? ¿Te pasa esto que a mí?
¡Cuéntame qué opinas!…
Igualmente, como cada semana te digo y diré:
Coge el timón de tu vida, fluye con dirección. Aprende a ser responsable de lo que te pasa, es tu vida, de nadie más. Si no lo haces tú, las circunstancias o alguien más lo hará por ti.
Y es que por eso estoy aquí… Quiero un mundo de mujeres poderosas, responsables de su vida y exitosas en lo que ellas se han propuesto. Quiero un mundo de mujeres FELICES y SATISFECHAS con su vida. No más víctimas.