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10 estrategias para dejar de buscar la aprobación de los demás

dejar de buscar la aprobación de los demás

Dejar de vivir bajo las expectativas de los demás

Puedes escuchar el episodio aquí o leer el post completo. Esta vez he incluido la transcripción del episodio.

Temazo cuando quieres hacer un cambio profesional, temazo para mis clientas.

El punto es que no siempre es algo que se sepa. Tú no vas por la vida pensando que así vives. Tú vas por la vida pensando que vives bajo “las reglas” de lo que debe ser, lo que has aprendido toda tu vida.

Terminas el colegio, toca lo que toca… estudiar una carrera, trabajo.. dónde.. donde te ofrezcan… haces lo que dice la vida, la sociedad, lo que te enseñaron.

Y no digo para nada que esto esté mal… ni bien… Pues si, ni bien ni mal.

Es la senda que te han marcado. Pero… ¿qué pasa cuando tenemos la inquietud de salir de ella?

Si tú estás aquí hoy es que te hace tilín la idea de reinventarte, de hacer un cambio de carrera y nada más pensarlo, te agobias.

Y además de los miedos a los que les he dedicado horas de este podcast, tienes miedo a compartir, enfrentar esta inquietud con tu entorno. Crees que te van a juzgar, no te van a comprender… ¿qué van a decir de mí?, ¿tendrán razón?

Le preguntas a los demás, validas lo que quieres, lo justificas. Necesitas que al menos en general, la gente apoye lo que quieres hacer. Esto my friend, es que estás buscando la aprobación de los demás para hacer lo que quieres hacer.

Esto de no darte cuenta de haber estado haciéndolo es muy real. Yo misma, en un aspecto distinto al profesional no me había dado cuenta de haber estado siendo una people pleaser por miedo a no dar la talla, por miedo a que no me consideran suficiente. ¿Y sabes qué es lo peor de todo? que el problema era de ellos, no mío.

Da igual cuanto me pueda esforzar, probablemente nunca será suficiente. Pero lo importante es que me dí cuenta. Y a pesar de la rabia que siento, todavía, es muy reciente la verdad… agradezco la apertura de ojos.

Bueno, pero que no todo tiene que ser de sopetón, vamos que no tiene que ser una cachetada de la vida.

Si a ti te preocupa lo que va a pensar tu entorno… es una señal de que estás buscando cumplir expectativas.

Si tú crees que la sociedad te ha impuesto, obligado… también.

Porque desde la responsabilidad my friend, nadie te obliga, tú crees que lo hacen y eliges cumplir con las expectativas.

Y si, hoy hablo de cambio profesional, pero puede pasar en distintos ámbitos

Hoy te voy a contar por qué pasa, cómo darte cuenta y cómo vencerlo.

¿Por qué buscas la aprobación de los demás?

Todo tiene un origen. ¿Cuál es? Pues has sido programada. TODOS lo hemos sido.

Y tiene sentido y lógica. Vivimos en una sociedad y tiene sentido ir con sus normas para vivir en paz y sana convivencia. Pero dentro de esa programación se nos ha colado la idea de “agradar”, de ser sumisa o sumiso.

Piensa en los niños… ¿Cómo los educamos? Validando todo, lo que está bien, lo que está mal, cómo vestirse, etc. Puf… a veces pienso que es de locos educar a un niños, por un lado educar, pero que sean libres… no es tarea fácil.

Pero este podcast no va de disciplina positiva, así que no entro en eso. Pero, es para que reflexiones por qué pensamos como pensamos, y por qué estamos condicionados a contrastar nuestras opiniones, decisiones.

En algunos caso solo validamos, pero en otros necesitamos genuinamente el refuerzo de alguien, que venga a decirnos lo que está bien o está mal.

Tu mapa de la realidad

Llevo años hablando del mapa de la realidad. Tú vas aprendiendo desde niña cómo es el mundo. Te educan tus padres, tus profesores, todo tu entorno. Vas incorporando esos aprendizajes a tu mapa y sigues utilizando ese mismo mapa para filtrar e interpretar la información. Es un proceso continuo.

Tú además buscas confirmar lo que crees que ya sabes. Tú has aprendido que es “más seguro” contrastar, confirmar, validar lo que quieres hacer con las personas a las que tú misma les estás otorgando autoridad para hacerlo.

Y no solo son tus padres y personas cercanas, también estamos hablando de un ente amorfo al que llamas “sociedad” y esto my friend, te condiciona muchísimo.

Te has llegado a convencer de que te obliga y que salirse del camino marcado no solo va a provocar juicios externos que no te van a gustar, sino profecías.

Y es que es todo, los anuncios, las canciones, todo gira a fomentar la necesidad de aprobación. Las redes sociales… que me encantan, pero fíjate cómo exacerban esta necesidad. Like o no like. Compartes o no. Estamos enganchados a ellas, porque además, cada like es una reafirmación, no solo del valor de lo que contamos, en casos extremos, de nuestro valor como profesionales y personas.

El secreto de la infelicidad my friend es este: vivir buscando la aprobación de los demás. Porque es un imposible. NUNCA vas a gustar a todos y nunca vas a llenar las expectativas de TODOS sobre ti.

OK, no es tu culpa, pero ahora, ya lo sabes y tienes la responsabilidad, pero sobretodo el poder para darte cuenta y quitarlo de tu vida.

¿Para qué buscamos la aprobación?

Ok, hemos hablado del origen. El por qué. Pues ahora te hablaré del PARA QUÉ.

Vamos a ver, empezaremos hablando por mi tema favorito: LA RESPONSABILIDAD. Es infinitamente más cómodo otorgarle a los demás las decisiones sobre nuestra vida.

No solo decisiones, tus emociones. Si alguien no te aprueba entonces esa persona se convierte en tu verdugo y causante de tu emoción.

Si por ejemplo, una frase muy manida este 8 de marzo:

“Esperan que trabajemos como si no tuvieramos hijos y criemos hijos como si no tuviéramos trabajo”

Habrá que cuestionarse, ¿QUIÉN ESPERA?.

¿La dichosa SOCIEDAD culpable? ¿Es la sociedad responsable de lo que tú haces en tu casa, trabajo y cómo te sientes al respecto?

Hay muchas personas que se sienten así, cuando no se dan cuenta de que en realidad, nadie las obliga a nada. Que son ellas las responsables de elegir su trabajo, su carrera profesional y de ser la madre que ellas consideran que quieren ser.

¿Cómo se abrirían las posibilidades para una mujer si dejara de pensar que tiene que cumplir las expectativas de trabajo y maternidad que cree que la sociedad le impone?

¿Cómo sería su vida si se diera cuenta de que si en su trabajo, después de manifestar sus necesidades estas no son tomadas, nadie las detiene con una pistola y que en realidad pueden hacer cambios?

¿Cómo sería su vida si se diera cuenta de que nadie está pendiente y calificando su manera de ejercer como madre? 

Y que seguro, como todo en la vida, hay margen de mejora, pero que eso es responsabilidad de cada una.

Pero el mensaje de otorgar la responsabilidad a los demás sobre tu vida, vende mucho más. Y esperas sentada, publicando esa historia en Instagram, esperando a que la sociedad cambie, sin cambiar tú. Y que si haces tuya esa frase, le estás otorgando la responsabilidad a esa masa informe, que en realidad está formada por la suma de elementos y que tú eres un elemento más.

Y que si tú, la de al lado y todas las demás cambiaran su propia manera de ver su vida… la sociedad en consecuencia cambiaría.

Y claro que el mensaje vende, porque encuentras un alivio en no ser tú la responsable, vuelves a tu infancia, a tener la necesidad de sentirte protegida… pero también manipulada.

¿Cómo darte cuenta de que estás buscando la aprobación de los demás y satisfacer expectativas?

Identifica RED FLAGS. Y voy a utilizar parcialmente una lista que me ha encantado del libro de Wayne Dyer, “Tus zonas erróneas” (libro que me recomendó mi psicólogo hace algunos años y que te recomiendo MUCHÍSIMO)

  • Cambias de postura o manera de pensar porque alguien da muestras de desaprobación
  • Suavizas un comentario o declaración para evitar reacciones de desagrado
  • Adulas a tu interlocutor para que te quiera
  • Te sientes deprimida o angustiad cuando alguien no está de acuerdo contigo
  • Dices que otra persona es “esnob” o “engreída”, cuando lo que realmente quieres decir es “préstame atención”
  • Ser excesivamente amable y adulador aunque estés en desacuerdo con lo que se dice
  • Hacer cosas para otra persona y sentir resentimiento porque no te atreviste a decir que no
  • Sentirte intimidado por un vendedor agresivo y comprar algo que no quieres
  • En un restaurante, comer un trozo de carne que no está hecho como lo pediste porque no le caerá simpático al camarero si lo devuelves
  • Decir cosas que no piensas para evitar que la gente no te quiera
  • Propagar noticias de muertes, divorcios, asaltos etc y disfrutar de la atención
  • Te excusas continuamente: lo siento, perdón
  • O todo lo contrario, eres disruptora, pero no por autenticidad, sino por llamar la atención

Podríamos seguir, pero la RED FLAG que debes tomar en cuenta es CÓMO TE SIENTES. Y si tu emoción depende de lo que los demás digan o no de ti y si modificas tu comportamiento por esa razón

Y si esto último te sucede, lamento decirte que estarás abocada a una vida de inacción y condenada a vivir una vida cumpliendo las expectativas ajenas y no las tuyas.

Hace no mucho te conté que uno de los principales arrepentimientos de las personas en su lecho de muerte es no haber vivido la vida que quisieron, sino la que los demás esperaban que viviera.

Por tanto, ¿quieres por fin dejar de estar pendiente de la aprobación?

Te voy a contar, a empezar a cambiar esto. Y que si, te servirá no solo para hacer el cambio profesional, sino para llevar una vida que no esté condicionada a las expectativas ajenas.

Te comparto 10 estrategias para dejar de estar pendiente de la aprobación de los demás y de las expectativas ajenas

  1. Reconoce que NADIE tiene el poder sobre tus emociones. No existe el “tú me haces feliz”, no… “Yo elijo ser feliz, me hago feliz a mí por las cosas que me digo a mí misma con respecto a ti”
  2. Cambia tu perspectiva: Si estamos de acuerdo que es imposible gustarle al 100% de la gente, supon que será aproximadamente un 50-50%. Pues cada vez que alguien te diga que no está de acuerdo con lo que pienses o digas, reconoce que hay un 50%, por pura estadísitica, es algo que ya sabes y esperas: pues, no te lo tomes personal, ni te ofendas. Es el 50% que matemáticamente no va a estar de acuerdo.
  3. Date cuenta de que la autoridad la otorgas tú: tú pones a la gente en un pedestal y tú misma la puedes bajar. Alguien puede saber de qué habla y tener una autoridad general por su expertise, pero es humano y no exento de error.
  4. Acepta que hay gente con un mapa mental tan pero tan distinto que ni siquiera le verá pies o cabeza a lo que tú quieres hacer. Y está bien. A ti también te pasa. El otro es otro y tiene derecho legítimo, como tú a pensar diferente.  Hay gente que ha sido criada en otra época o por personas de otras épocas, en las que agarrarse a la silla era imprescindible para no morir de hambre, para sobrevivir. Y esas personas eligen no cuestionarse la vida como tú… es su vida y están en su derecho. 
  5. Confía en ti misma y en tu criterio. Nadie sabe más sobre ti, tu vida que tú… y nadie más va a vivirla por ti. ¿Se va a levantar tu padre todas las mañanas a hacer ese trabajo que no te gusta, que no te representa?, ¿cargará por ti la cruz de tu desalineación?, ¿sufrirá el efecto del cortisol de tu cuerpo? 
  6. No busques justificación en tus decisiones. Por ejemplo, quieres cambiar de carrera profesional, no te sientes representada en lo que haces… pero sabes que tampoco está mal… te pagan bien, no vomitas lo que haces, pero no es lo que quieres. Y visto desde ahí… pues, parece que no hay una razón justificable (para los demás) para que te vayas… Así que eliges odiar tu trabajo para poder justificar a los demás el por qué te tienes que ir
  7. Date cuenta cada vez que sientas el impulso de pedir aprobación y para. 
  8. Entiende que la desaprobación, es de ellos: son sus emociones, a ellos les molesta lo que tú haces, les perturba, pero que eso no tiene que ver contigo… son ellos y su mapa. Wayne Dyer propone en su libreo este ejercicio: En vez de cambiar de posición o defenderte, evita la tentación de contestar con un “Yo…” y contesta con un: “tú te estás enfadando y piensas que yo no debería pensar como pienso”. Sostiene que esto te mantendrá en contacto con el hecho de que la desaprobación le pertenece a él y no a ti y evitarás la necesidad de defenderte o de modificar lo que has dicho para que te acepten.
  9. Puedes agradecer y pasar de lo que te digan, sin entrar al trapo, punto. No hace falta que entres en discusiones e intentes convencer a nadie
  10. Pregúntate: ¿me iría mejor si estuvieran de acuerdo conmigo? Obviamente no, a menos que tú les des la autoridad para que tengan un efecto en ti y en tu emoción.  Cuando te des cuenta de que NO NECESITAS la aprobación de nadie para nada en tu vida… dejarás de pedir permiso y estarás siendo MÁS AUTÉNTICA. Y yo sé que eliminar toda aprobación en tu vida no es de la noche a la mañana y como todo… nunca se hace perfecto.

Pero el objetivo es que a partir de hoy puedas accionar cambios en tu vida sin que te paralice la necesidad de ser aprobada por tu entorno o por la sociedad.

Es super bonito cuando te aplauden y no quiero evitar que te sientas bien, sino que no te duela cuando no lo consigas y que desde luego no te mantenga bloqueada ante cualquier decisión y mucho menos, la de un cambio vital necesario para ti.

En un programa de Coaching que hice, nos pidieron que hiciéramos dos ejercicios que nos sacarían de la zona de confort con respecto a este bloqueo a patadas:

 1) que en la calle le pidiéramos a alguien que nos comprara algo de comer, así por la cara

2) que nos tiraramos en la calle o en una zona con mucha gente y nos acostáramos sin más

Si te soy sincera la primera no me atrevo, la segunda… la haré. ¿Te atreves a hacerla conmigo?

Este episodio que ha sido larguito tiene una transcripción. Si la quieres, mándame un mensaje directo por IG y te la mando.

Puedes escuchar el episodio abajo:

 

 

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