¿Autosabotaje a tus propios objetivos?

autosabotaje a objetivos

Autosabotaje y compromisos ocultos

Autosabotaje… si, de esas veces que dices… “voy a ir al gimnasio”, y ahí vas super convencida de que esta vez “si que me voy a poner estupenda”… y así, pasan unas semanas y cada vez que piensas que tienes que ir. Te planteas tooodo tipo de estrategias mentales para no ir.

Y encima convencida te dices a ti misma: “que  he estornudado una vez y me voy a enfermar y entonces ya no voy a poder ir en 5 días, mejor hoy me quedo viendo una peli y me cuido y ya mañana voy”…. O también usas «Creo que hoy que medio me dolió la rodilla.. mejor me quedo en el sofá porque no vaya a ser que me lesione: mañana llamo al médico«. Total que ni llamas ni vas al gimnasio ni nada.

Te das cuenta cómo pensando así, ¿tú solita estás saboteando tu propio objetivo? Tú dices que quieres ponerte en forma e ir al gimnasio pero realmente con lo que parece que estás comprometida es con contentarte ese día, darte palmaditas y “cuidarte”. AUTOSABOTAJE my friend…

Este autosabotaje es realmente un compromiso oculto. Si, tu compromiso se supone que es estar en forma pero el verdadero aunque oculto es contentarte y estar cómoda en el calor de tu casita.

Está genial tener objetivos, pero sin una buena estrategia mental que te lleve a la acción… ya me dirás a dónde vas.

Esto es estrategia mental

¿No escuchas últimamente por todos lados la palabra PROCRASTINAR? Pues es eso.  Piensa cuando te pones un objetivo determinado, ya sea hacer ejercicio, leer, escribir, salir de casa puntual: te buscas cosas que hacer…

Si te pasa algo similar  pues analiza cómo estás pensando. Si, qué imágenes, palabras vienen a tu cabeza cuando dices por ejemplo: «quiero dejar de ver el móvil por la noche y leer un libro» (aquí voy yo).

Te cuento mi ejemplo. Me da un poco de vergüenza pero… ¿qué le vamos a hacer?

Últimamente me pasa mucho esto. Yo era devoradora de libros hasta que el móvil con Instagram, Facebook  y Netflix se han apoderado de mi. Así que cada noche, en mi cabeza el móvil y mi libro se pelean por ganar mi atención. ¿Quién gana? Pues depende, gana el que decide mi cansancio. La cosa va más o menos así:

Llego a mi mesilla de noche y veo a los dos y consulto la hora. Me veo a mi misma cogiendo el libro, ese tan gordo con 800 páginas y digo… puff, veo el móvil, me siento culpable por no querer el libro, así que lo vuelvo a ver… me repito el puuuf, si es que estoy agotada y es la 1 am. Me digo a mi misma, «mejor cojo el móvil, 5 minutos y ya está. Total, es más fácil y no tengo que pensar.»

¿Qué acaba pasando muchas veces? Cojo el móvil, la luz me espabila y no son 5 minutos, son 25, que habría invertido más productivamente en un libro y estaría dormida antes.

El punto de esto es que yo o cualquiera en una situación similar buscamos “argucias”, maneras de justificar por qué no estamos haciendo lo que verdaderamente queremos. Y encima, todo esto viene acompañado de una carga emocional. Llámese miedo, culpa, tristeza o lo que sea, al final hay algo ahí que te mueve a no hacer lo que verdaderamente quieres.

¿Qué pasa? que esto es momentáneo, porque pasados los días miras tu barriga al espejo y te das cuenta de que llevas 2 semanas sin pisar el gimnasio o ves tu libro aparcado en la página 30. Pues, te enfadas contigo misma y te recriminas. ¡Pero es que lo has hecho tú solita (yo solita)!

¿Cómo te motivas para hacer algo que no te apetece en ese momento?  Se consciente de lo que te dices y piensas para poder hacerlo de una forma más útil.

Tu estrategia mental tiene que ver con tu programación protectora… solo quiere cuidarte

Al final, igual te sientes mejor viéndolo de esta manera: La estrategia mental  que utilizas sigue una programación en tu cabeza que lo que pretende es CUIDARTE.

Si, lo que hace tu cerebro es evitar el dolor inmediato o como leerás más abajo: algún tipo de beneficio que satisface algo que conscientemente no dirías que te gusta.

Pero bueno, tu cabecita te da conclusiones lógicas de por qué no deberías ir al gimnasio hoy, por qué deberías coger el móvil en vez del libro o por qué la jaula del hámster debería limpiarse todos los días.

Te manda imágenes de ti sudando la gota gorda y sin aliento cuando estás en la cinta de correr, te recuerda la presión en el pecho que sentiste el otro día, o el dolor de brazos.

No te manda desde luego la imagen tuya estupendísima con tu super vestido y el abdomen cuadriculado. Ay como se cuele una imagen de esas… ya verá tu cerebro cómo hacer para apartarla. Te hará ver que ya puedes empezar mañana o la semana que viene que no llueva.

Es super lógico si lo piensas, lo que quiere hacer es evitar tu dolor, tiene una intención positiva lo que estás haciendo. PROTEGERTE.. que es casi instintivo.

¿Qué estás haciendo con tu cerebro?

Ya, pero la excusa del instinto funcionaría si fueras un perrito sin capacidad de razonar como un humano. Y que yo sepa, si estás leyendo esto… no eres un perrito.

Tú tienes la capacidad de motivarte y de echar a un lado esos pensamientos de autosabotaje que te quieren cuidar.

¿Cuánto quieres lo que dices querer? Igual quieres estudiar algo que te vendría bien para el trabajo o tal vez lo que quieres es empezar a buscar y nada más no empiezas.

Ahora, por favor, quiero que hagas un análisis de lo que crees que puede estar pasando.

Por fa piensa en qué beneficio te da no hacer lo que dices querer. Te voy a poner un ejemplo: una de mis coachees está haciendo su business plan para emprender, de momento está desempleada así que necesita ya meterle prisa.

Peroooo, de alguna manera cada vez que se sienta a hacerlo hay algo que se lo impide. Ese algo a veces se llama Facebook, otras Instagram y otra ordenar su cajón de ropa interior por colores y tamaño. El punto es que hablando con ella, encuentra alguna satisfacción momentánea en no hacerlo, aunque luego se recrimine y sufra.

Hay algo en ese sufrimiento que le gusta, ella todavía no lo tiene claro. A la gente que le pasa lo del gimnasio, igual le resulte más fácil de ver, pero en este caso, es difícil de entender. El nuevo negocio la va a sacar de pobre, pero no es capaz de escribir ni siquiera el plan. Así que sin ánimo de diagnosticar, solo un poquito y tomando en cuenta todo lo que me ha contado, yo concluyo que tiene miedo a fracasar y mejor prefiere ni intentarlo.

¿Y a ti, qué beneficios te da no hacer?

A priori podrías pensar que ninguno (eso dicen todas). Pero yo creo que los hay y aquí abajo te pongo ejemplos de compromisos ocultos. Porque a veces, esto no es taaaan evidente como lo del gym o lo de Netflix vs. leer. A ver si tú te identificas con alguno:

  • Cebarse en el fracaso, a ver si triunfas…y después fracases
  • Derrotarse antes que enfrentarse a otros
  • Hacerse el niño para demandar cariño
  • Quejarse, hacerse daño para ser cuidado
  • No elige y por tanto no se equivoca
  • Se deja llevar para no hacerse cargo de su responsabilidad
  • Elige la envidia antes de autoanalizarse

Podría seguir horaaas hablando de este tipo de compromisos ocultos y es que hay muchos más, estos para mí son los más comunes, lo que más he visto en mí y en la vida. La idea es que tú identifiques al tuyo… y te pon-gas-en-ac-ción (muy de Casa de las Flores… ya te digo que Netflix me quiere poseer).

Reta a tu auto sabotaje y ponte en acción YA

Si, ya bueno, se que lo de ponerse en acción suena muy fácil. Valeee, no lo es, pero tampoco es tan difícil. Hace algunas semanas escribí un artículo relacionado con recuperar la motivación. Si quieres puedes leerlo aquí.

En este caso, ya estamos más enfiladas, aquí ya tienes un objetivo pero el punto es que te saboteas cada rato y no sabes por qué… si tú crees que realmente te importa. Haz lo siguiente:

  • Revisa tu para qué: Analiza si es lo suficientemente fuerte la motivación que tienes. Revisa cual es el verdadero motivo para lo que dices querer. ¿Está alineado con tus valores? Si no sabes cuáles son tus valores, te recomiendo descargarte un ejercicio que te puedes descargar para encontrarlos (haz click aquí)
  • Revisa ese compromiso oculto del autosabotaje y revisa el tus motivaciones para «no hacer» y qué beneficios te da el autosabotaje, si no es tan grande como tu objetivo… tíralo de una patada
  • Analiza tu estrategia mental... ¿qué le falta? ¿o sobra? ¿qué te dices a ti misma para motivarte o desmotivarte? ¿te hablas? ¿te imaginas a tu madre diciéndotelo?, ¿ves algo o solo escuchas?
  • No te empeñes en seguir el mismo camino si ves que no está funcionando busca atajos o distintas maneras de resolverlo y triunfar. Para explicarlo mejor te cuento un ejemplo relacionado con la lectura:
    • Resulta que lo que te conté me pasa para todos los libros, pero yo como coach quiero estar formada en diversos temas para poder ayudarte mejor. Pero si para una novela ya me costaba y elegía Netflix sobre ella, no te cuento si tenía que leer sobre Comunicación no violenta, que es apasionante, si, pero cansada a la 1 am confieso que me costaba. ¿Sabes cómo lo he resuelto?… Audiolibros y super feliz, los escucho cuando hago ejercicio, doy un paseo o hago recados por mi barrio. Si me encanta, luego me compro el libro físico.
  • Te ayudará visualizar el objetivo y tu para qué en conjunto. Quiero estar en forma para poder… blablá. Pero crea una FOTO de ti misma consiguiendo eso
    • Cierra los ojos y haz la foto más y más grande, súbele los colores, hazlos más intensos, de manera que cada vez que te venga la imagen de ti agobiada o cansada o la que sea que utilices para no hacerlo… veas esa IMAGEN enooorme de lo que SI VAS A CONSEGUIR. Si al principio te cuesta.. métela con calzador…
    • Conecta con la imagen, conecta con todas esas emociones positivas que te da. Te sientes contenta de haber alcanzado “eso”. Cómo te vas a sentir… igual merece la pena vencer ese minuto por esa grata satisfacción, ¿no?
Dos cosas más… bueno tres…

Hazte responsable de lo que tú misma decidas hacer. No se trata de hablar de culpas sino de responsabilidades. Si no haces lo que quieres no es culpa de nadie: son las elecciones que tú como persona consciente haces y ponderas

Y la última… abraza la Excelencia y tira a la basura la perfección. Si no has leído mi artículo de la semana pasada, pues cuando termines esto ve a leerlo aquí. A lo que voy es que es posible que algún día caigas, pues oye… no pasa nada, estás aprendiendo.

Afina la imagen, cambia todo aquello que te está haciendo caer en las garras de la postergación o procrastinación…  Es avance y no  perfección.

Si te desmotivas porque 1 día has decidido caer… pues no… mañana lo harás mejor.

 

 

 

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